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TURISMO Y SALUD
Los recursos termales de Argentina, distribuidos a lo largo de toda su extensión, permiten disfrutar de vacaciones saludables con la combinación que prefiera: culturas precolombinas, pampas, playas o Cordillera de los Andes.
Desde hace algunos años el termalismo está reconocido por la Organización Mundial de la Salud como un método válido para el tratamiento de diversas afecciones. Es apto tanto para personas sanas que necesitan relax o desean realizar tratamientos estéticos como para quienes presentan problemas respiratorios, enfermedades de la piel o trastornos de los aparatos locomotor, circulatorio y digestivo.
A la hora de programar su próxima escapada a un destino termal es recomendable consultar a un médico para verificar que las propiedades de las aguas elegidas sean beneficiosas para su salud. No se aconseja tomar baños a las personas con neoplasias ni a las que sufren de una enfermedad en período agudo o de hipertensión no controlada.
En nuestro país las termas están clasificadas de acuerdo con estudios físico-químicos realizados por el Instituto Nacional de Ciencia y Técnicas Hídricas, institución que también se ocupa de los establecimientos de talasoterapia, que utilizan recursos marinos (aguas, algas, lodos y clima) con fines terapéuticos y preventivos.

Termas

Las Termas de Río Hondo, en la provincia de Santiago del Estero, es la “ciudad-spa” por excelencia. Cuenta con más de 150 hoteles y varias generaciones han pasado por allí.
El Centro Médico de Orientación Termal del Parque Martín de Güemes está manejado por profesionales argentinos pero cuenta con asesoramiento y tecnología cubana. Los tratamientos que se ofrece son: terapia con aguas mineromedicinales, fisioterapia, masoterapia, fangoterapia, mecanoterapia, kinesioterapia y gimnasia terapéutica.
Las termas de Copahue, al pie del volcán del mismo nombre sobre la Cordillera de los Andes, están ubicadas a 370 kilómetros de Neuquén y a 19 del centro de esquí de Caviahue. Se convirtieron en sitio de descanso de miles de visitantes extranjeros aún antes de que existiera infraestructura para recibirlos.
Allí se combinan los baños termales con un Centro de Balneoterapia abierto entre noviembre y mayo. Un grupo de profesionales aconseja el baño más conveniente para cada persona.
En tanto, en el Centro de Alto Rendimiento de Altura Asociado a la Rehabilitación Termal de Caviahue, habilitado todo el año, se realiza un diagnóstico de cada visitante y se elaboran a su medida propuestas de actividades físicas y alternativas nutricionales.
En Mendoza las termas se ubican al norte de la provincia, en Cacheuta. Su paisaje de montañas, valles y ríos relaja a cualquiera que lo visita. El lugar cuenta con once piletas. Se puede disfrutar de una gruta termal, sauna natural único en el mundo.
También en Cuyo, A 187 kilómetros de San Juan, el Centro Termal Pismanta ofrece las ventajas de su clima cordillerano. Es reconocido internacionalmente por las propiedades curativas de sus aguas, que brotan de vertientes volcánicas ubicadas a 2010 metros sobre el nivel del mar.
En el Noroeste se hallan las termas de Reyes, a 19 kilómetros de San Salvador de Jujuy, bañadas por un río que forma caprichosos circuitos.
En Rosario de la Frontera, a 176 kilómetros de Salta, las termas cuentan con baños de vapor y una sala de masajes. El complejo cuenta con canchas de tenis y golf y una pista de equitación.
Las ciudades ubicadas en el corredor del río Uruguay, en la provincia de Entre Ríos, tienen centros termales inaugurados durante la década pasada. El costo de las entradas es bajo y los niños y los jubilados abonan una tarifa reducida.
Federación es considerada la "ciudad termal" entrerriana. Cuenta con once piletas, tres de las cuales están techadas. El Complejo Termal de Concordia se encuentra en un entorno de bosques de pinos y eucaliptos, a 15 minutos de la ciudad. Cuenta con seis piscinas y un lago termal rodeado de arena y con fondo de piedras.
En Chajarí se inauguró un espacio para baños termales en 2001, por iniciativa municipal. Cuenta con seis piletas de profundidad, una para niños, dos cubiertas y una semi-olímpica.

Talasoterapia

A 45 minutos de vuelo de Buenos Aires se encuentra Mar del Plata, la ciudad balnearia más importante de la costa. El Centro de Termas Marinas y Talasoterapia Manantiales Spa de Mar se emplaza en una playa protegido por acantilados acompañados por lobos de mar y pájaros autóctonos.
Construido en 1993, fue el primer centro de esta naturaleza de Latinoamérica que cumplió con los requisitos establecidos por la Federación Internacional de Talasoterapia.
Se realizan tratamientos de relajación muscular, ejercicios de recuperación de movilidad articular, baños de algas, presoterapia marina, masajes reductores, tratamientos anticelulíticos, etc. Algas de la Patagonia y fango de los Andes se incorporan en los tratamientos estéticos.
Médicos, nutricionistas, chefs, profesores de gimnasia, especialistas en hidroterapia, cosmetólogos, masajistas y esteticistas imprimen profesionalismo al servicio ofrecido a los huéspedes.
Por otro lado, también en territorio bonaerense, existe un emprendimiento de aguas termales saladas proveniente de las capas profundas de la tierra del Faro San Antonio, en San Clemente del Tuyú, a 292 kilómetros de la Capital Federal.
Estos destinos no agotan el mapa del termalismo en Argentina. Hay quince provincias con propuestas de este tipo para hacer una pausa reparadora que desintoxique el cuerpo y brinde nueva energía al espíritu.



Fuentes de las fotografías: 1. Termas de Chajarí (turismoentrerios.com.ar/chajari); 2. Gruta termal de Cacheuta (mendozatour.com.ar/cacheuta); 3. Tratamiento con barro en Copahue (valesdedescuentos.com.ar).






 
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